
Para qué, me pregunto yo.
Realmente te sientas frente a una maldita pantalla, entre refugios, dibujando sonrisas para,.. ¿Qué?
Inmortalizar minutos, segundos de algún tiempo atrás.
Para.. ah sí, sonreír por aquellos momentos de felicidad y sonreír igualmente si no fueron tales.
Pero, ¿felicidad? ¿En qué momento fue de verdad? ¿En qué espacio dejó de serlo?
Caerme. Levantarme. Para volver a caer. Y volver a levantar. Para, ¿de nuevo volver a caer? ¡¡No me quedan fuerzas ya!!
Prometo no llorar.
Prometo no enfurecerme.
¿Por qué? Porque todo ya me da igual..


























